Menú “Molinos y sidra”

Hoy a nuestros alberguistas les voy a dirigir hacia la comarca de la sidra, para que disfruten de senderismo del bueno, con un par de buenas propuestas y por la tarde conozcan un poco más sobre la cultura de la sidra visitando la capital de la sidra y su museo. Para dirigirnos hacia la zona, saldremos el albergue iremos por la A-66 hasta la salida 47 a la AS-I Langreo/Gijon por la que continuaremos hasta la Salida de la A-64 Pola de Siero/Santander y continuaremos por la A-8 hasta la Salida 356 Villaviciosa, desde aquí continuamos dirección Infiesto por la AS-255 unos 4 Km., al poco de pasar Amandi aparcamos si deseamos realizar la primera de las opciones. La ruta comienza en Valbucar, por la pista que parte a la izquierda de la entrada de la Finca La Vega, dirección Buslaz. De Valbucar a Nava, hay poco más de 21 Km., para llegar continuamos por la AS-255 dirección Infiesto hasta el desvío a Nava por la AS-355, que está a 8,5 km .

Mañana:

  1. Ruta a “Los Molinos del Profundu”, donde con un poco de imaginación, en alguno de los casos veremos casi una veintena de molinos, el “Molín de la Peña” es una postal espectacular.

    424604_527131620635761_680036982_nEn la sección de rutas ya hemos dedicado una estrada a esta ruta, pero como nos gustó tanto y para que no tengáis necesidad de buscar os detallo otra vez la ruta: Para dirigirnos a “Los molinos del Profundu” en Villaviciosa cogeremos la carretera Infiesto y a 200 metros de pasar Amandi a la izquierda aparca el coche al lado de la Finca la Vega que parece una fortaleza, el camino sale según miras a la entrada de la finca, por su izquierda. Si dejamos el coche en Amandi, un pequeño camino que sale de detrás de la capilla de Amandi y al poco nos situamos en la carretera que se dirige a Infiesto, seguimos caminando por esta carretera como 200 metros y ya vemos el panel indicativo del comienzo de la ruta a mano izquierda. Ahora cogemos el se sendero que pasa pegado a la hermosa finca de la Vega, que tal mente parece un palacete con sus enormes muros de piedra y sus perros ladrando a todo el que pasa. Seguimos caminamos por la senda, bordeando esta finca hasta que llegamos al cauce del río. Muy cerca puede verse (la verdad es que mas que verlo hay que imaginárselo) el primero de los molinos: El Molín de Griselda. Después iremos acercándonos a los barrios de Les Veges y Villaverde, donde veremos el Molín de Villaverde. En este punto la senda se termina y salimos a una carretera pavimentada por la que debemos transitar unos 400 metros, después encontraremos una portilla negra que nos devuelve de nuevo a la senda. Seguiremos remontando el río hasta el Molín del Profundu. Del que sólo quedan sus cuatro muros. A partir de este punto el camino toma un sentido ascendente, pero sin ninguna dificultad. Al poco veremos los restos del Molín de Trabanco, el único de toda la ruta que contaba con vivienda anexa, después el Molín del Pitu. En la zona de la parroquia de Coru alcanzamos los restos del Molín de Joé Xico y a pocos metros de este encontramos el Molín de la Perea. Seguiremos siempre pegados al cauce del río hasta llegar a una zona de bosque y encontraremos las ruinas de los molinos de Perniles y d ́Arriba. Un poco más adelante cruzaremos el cauce por una pasarela de hormigón que nos conduce a una pista forestal y a una segunda zona de prados. En este punto tomaremos la pista hacia la izquierda e iremos bordeando la vega. Más adelante nos encontramos con una bifurcación. Aquí tomaremos el camino de la derecha hasta llegar a los restos del Molín de Pascual, por un tramo llano que discurre en parte por la antigua canal de este molino, todo esto sin ningún problema ya que está todo muy bien indicado. Llegaremos a una nueva bifurcación donde se encuentra el Molín de Lalón. Tomamos la senda ascendente a la derecha hasta el Molín de La Ullina. Subimos unas viejas escaleras, atravesamos un bosque de álamos que nos llevará hasta el singular escenario del Molín de la Peña y su cascada donde aprovechamos todos para hacernos unas fotos y hacer otro pequeño descanso antes de acometer la primera de las subidas en toda la ruta. Continuamos por la senda que sube por la margen izquierda de la cascada camino del Molín del Esprón. Desde aquí, y tras atravesar una nueva zona de prados, llegamos a otra zona de bosque en la que iremos viendo los molinos de Rea, Peruya, Rosicu y d ́Arriba, con muy poca distancia entre ellos. El Molín d ́Arriba es el molino que se encuentra en mejor estado de conservación de toda la ruta. Finalmente seguiremos remontando el río en pronunciada subida pero sin mayor dificultad hasta llegar a una pista que nos llevará, tras una ascensión de un kilómetro, hasta la localidad de Buslaz. El pueblo de Buslaz nos dejo a todos gratamente sorprendidos hay que decir que está sumamente cuidado y limpio, tanto sus casas como sus hórreos y paneras y con unos vecinos de gran amabilidad con nosotros que nos indicaron en todo momento el camino a seguir. Una vez detrás de la capilla cogemos un pequeño sendero en suave pendiente y en no más de media hora nos sitúa en la parte alta de Sietes. Una vez en Sietes es visita obligada el conjunto de hórreos con pegollos de madera, que son unos de los más antiguos de Asturias y la pena es que el Principado de Asturias deje caer estos hórreos y no haga nada por subvencionarlos y cuidarlos como se merecen ya que es uno de los pueblos que más hórreos tiene de Asturias.

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  2. Otra alternativa es hacer “Les Foces del Infierno”, aún que ya es del concejo vecino de Piloña, no está muy lejos.

    1972284_838810099467910_1277340770_n A continuación paso a detallarte las características de esta ruta: Se trata de un sendero que va desde el área de la Pesanca, pasa les Foces del Río Infierno para finalizar en la Foz de Muñacos. Harem 13 Km aproximadamente, ida y vuelta. Tardaremos entre 4 1/2 h y la dificultad la podemos calificar como de Media-fácil con un desnivel del 20%. Para llegar, desde Infiesto, en el mismo casco urbano, tenemos que tomar la carretera PI-4. Continuamos por esa ruta y tras pasar por Espinaredo (y sus preciosos hórreos perfectamente conservados, una buena oportunidad para hacer una pequeña parada) y Riofabar, a 3 Km. de este último pueblo encontraremos el área recreativa de La Pesanca, una preciosa área situada a las orillas del río y punto de partida de nuestra ruta. Podemos dejar el coche en su amplio aparcamiento y, ya preparados, tomar el sendero que cruza el puente y empezar nuestra caminata. El camino es amplio y bastante liso durante prácticamente toda la ruta, salvo un pequeño tramo al final, con mayor desnivel y más pedregoso que el resto. Los robles y castaños que abundan por el camino y más adelante serán sustituidos por hayas y otros tipos de árboles del espeso bosque del Infierno. Tanto el río como el bosque deben su nombre, según he podido leer, al color rojizo de la vegetación del la zona cuando le da el sol. A partir de aquí sólo queda disfrutar del paisaje. Cruzaremos el río varias veces a lo largo del camino lo que nos dará la oportunidad de admirar la espectacularidad de sus pozas y cascadas. Poco a poco nos iremos alejando del cauce del río adentrándonos en un espeso bosque de hayas.

    1779835_838810596134527_589176752_n Todo está tapizado de una espesa capa de verde musgo, los troncos de los árboles, las piedras… hasta parece que nos encontramos en algún planeta desconocido. Continuaremos nuestro paseo, siempre cuesta arriba, hasta alcanzar el murallón de la Foz de Moñacos en su parte inferior, donde el camino empieza a dar vueltas y revueltas algo más empinadas y que va a parar al gran tajo del desfiladero del arroyo Moñacos. Traspasado el corto tramo del desfiladero, de apenas 200 metros de longitud, nos asomamos al gran anfiteatro de Moñacos amparado al oriente por la sierra de Pandemules. Al frente, la ladera boscosa permite contemplar la Peña Los Tornos, el Cuetón de Les Travieses y el resto de las montañas que se encadenan por la sierra de La Frayada. Al llegar a este punto empezamos a divisar los primeros retazos de nieve que adornaban las laderas superiores de este bellísimo anfiteatro. La verdad, no hacía demasiado frío aunque el sol decidió desaparecer justo al llegar a esa zona. Ya solo nos queda admirar el paisaje y volver por donde hemos venido a no ser que queráis cruzar el arroyo Moñacos y seguir un poco más y finalizar el itinerario en la majada de Moñacos (1.050 m) tras recorrer unos 8,8 kilómetros en total. Si no sois tan aventureros nos queda un rato para llegar de nuevo hasta el área recreativa de la Pesanca, eso sí, esta vez todo cuesta abajo. En definitiva, una ruta sin complicaciones pero preciosa en esta época, muy recomendable para una caminata agradable en familia o con amigos.                                                      1238946_838809479467972_2056939286_n

Tarde:

Visita la Comarca de la sidra, donde Nava es su capital y podréis disfrutar de su museo de la sidra que tiene por objetivo dar a conocer la bebida más popular asturiana. Se localiza en la plaza Príncipe de Asturias, s/n y el teléfono es el 985717422.

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La mayoría de las fotos son nuestras y las del museo las hemos obtenido de Turismo Asturias.

 

“Los molinos del Profundu”

En la entrada de esta semana vamos a recorrer el río Profundu, este recorrido hará que nos demos cuenta de la importancia que tuvieron los cereales, para la supervivencia de los entornos rurales, y esto nos quedará claro, puesto que esta ruta esta llena de molinos. En Asturias hay muchas rutas de molinos, para nosotros esta es la que más nos gusta, pocas imágenes son tan impactantes como la del Molino de la Peña y su cascada; y la sensación de comer el bocata en el interior del Molín d’arriba, tampoco te dejará indiferente, podrás disfrutar de inscripciones en sus muros de las gentes que lo usaban para moler y también como puntos de encuentro romántico o para discutir de la política del momento, puesto que era uno de los lugares más discretos de nuestros pueblos. Una ruta con bosque exuberante, prados y vegetación de ribera, nosotros cogimos menta de río para varios años.

Para disfrutar de esta ruta cogemos el coche e iremos hasta Villaviviosa y a la entrada de la villa cogeremos el desvío hacia la carretera de Infiesto a 200 metros, después de pasar Amandi a la izquierda aparca el coche al lado de la Finca la Vega que parece una fortaleza, el camino sale según miras a la entrada de la finca, por su izquierda. Si dejamos el coche en Amandi, un pequeño camino que sale de detrás de la capilla de Amandi y al poco nos situamos en la carretera que se dirige a Infiesto, seguimos caminando por esta carretera como 200 metros y ya vemos el panel indicativo del comienzo de la ruta a mano izquierda.                                                                 DSC00259

Ahora cogemos el  sendero que pasa pegado a la hermosa finca de la Vega, que talmente parece una fortaleza medieval, con sus enormes muros de piedra con almenas incluidas y sus perros ladrando a todo el que pasa, aquí veremos un panel informativo con la descripción de la ruta. Seguimos caminamos por la senda, bordeando esta finca hasta que llegamos al cauce del río. Muy cerca puede verse (la verdad es que mas que verlo hay que imaginarselo) el primero de los molinos: El Molín de Griselda.                               DSC00313 Después iremos acercándonos a los barrios de Les Veges y Villaverde, donde veremos el Molín de Villaverde. En este punto la senda se termina y salimos a una carretera pavimentada, esta carretera es un tramo del trayecto de la peregrinación de Oviedo a Covadonga, por la que debemos transitar unos 400 metros, después encontraremos una portilla negra que nos devuelve de nuevo a la senda. Seguiremos remontando el río hasta el Molín del Profundu. Del que sólo quedan sus cuatro muros. A partir de este punto el camino toma un sentido ascendente, pero sin ninguna dificultad. Al poco veremos los restos del Molín de Trabanco, el único de toda la ruta que contaba con vivienda anexa, después el Molín del Pitu. En la zona de la parroquia de Coru alcanzamos los restos del Molín de Joé Xico y a pocos metros de éste encontramos el Molín de la Perea. Seguiremos siempre pegados al cauce del río hasta llegar a una zona de bosque y encontraremos las ruinas de los molinos de Perniles y d ́Arriba.                                                           DSC00361 Un poco más adelante cruzaremos el cauce por una pasarela de hormigón que nos conduce a una pista forestal y a una segunda zona de prados. En este punto tomaremos la pista hacia la izquierda e iremos bordeando la vega. Más adelante nos encontramos con una bifurcación. Aquí tomaremos el camino de la derecha hasta llegar a los restos del Molín de Pascual, por un tramo llano que discurre en parte por la antigua canal de este molino, todo esto sin ningún problema ya que está todo muy bien indicado Llegaremos a una nueva bifurcación donde se encuentra el Molín de Lalón.                 DSC00364 Tomamos la senda ascendente a la derecha hasta el Molín de La Ullina. Subimos unas viejas escaleras, atravesamos un bosque de álamos que nos llevará hasta el singular escenario del Molín de la Peña y su cascada donde aprovechamos todos para hacernos unas fotos y hacer otro pequeño descanso antes de acometer la primera de las subidas en toda la ruta. Continuamos por la senda que sube por la margen izquierda de la cascada camino del Molín del Esprón. Desde aquí, y tras atravesar una nueva zona de prados, llegamos a otra zona de bosque en la que iremos viendo los molinos de Rea, Peruya, Rosicu y d ́Arriba, con muy poca distancia entre ellos.                                                           DSC00371 El Molín d ́Arriba es el molino que se encuentra en mejor estado de conservación de toda la ruta. Finalmente seguiremos remontando el río en pronunciada subida pero sin mayor dificultad hasta llegar a una pista que nos llevará, tras una ascensión de un kilómetro, hasta la localidad de Buslaz.                                                                DSC00265 El pueblo de Buslaz nos dejó a todos gratamente sorprendidos hay que decir que está sumamente cuidado y limpio, tanto sus casas como sus hórreos y paneras y con unos vecinos de gran amabilidad con nosotros que nos indicaron en todo momento el camino a seguir. Una vez detrás de la capilla cogemos un pequeño sendero en suave pendiente y en no más de media hora nos sitúa en la parte alta de Sietes. Una vez en Sietes es visita obligada el conjunto de hórreos con pegollos de madera, que son unos de los más antiguos de Asturias y la pena es que el Principado de Asturias deje caer estos hórreos y no haga nada por subvencionarlos y cuidarlos como se merecen ya que es uno de los pueblos que más hórreos tiene de Asturias.