“Los molinos del Profundu”

En la entrada de esta semana vamos a recorrer el río Profundu, este recorrido hará que nos demos cuenta de la importancia que tuvieron los cereales, para la supervivencia de los entornos rurales, y esto nos quedará claro, puesto que esta ruta esta llena de molinos. En Asturias hay muchas rutas de molinos, para nosotros esta es la que más nos gusta, pocas imágenes son tan impactantes como la del Molino de la Peña y su cascada; y la sensación de comer el bocata en el interior del Molín d’arriba, tampoco te dejará indiferente, podrás disfrutar de inscripciones en sus muros de las gentes que lo usaban para moler y también como puntos de encuentro romántico o para discutir de la política del momento, puesto que era uno de los lugares más discretos de nuestros pueblos. Una ruta con bosque exuberante, prados y vegetación de ribera, nosotros cogimos menta de río para varios años.

Para disfrutar de esta ruta cogemos el coche e iremos hasta Villaviviosa y a la entrada de la villa cogeremos el desvío hacia la carretera de Infiesto a 200 metros, después de pasar Amandi a la izquierda aparca el coche al lado de la Finca la Vega que parece una fortaleza, el camino sale según miras a la entrada de la finca, por su izquierda. Si dejamos el coche en Amandi, un pequeño camino que sale de detrás de la capilla de Amandi y al poco nos situamos en la carretera que se dirige a Infiesto, seguimos caminando por esta carretera como 200 metros y ya vemos el panel indicativo del comienzo de la ruta a mano izquierda.                                                                 DSC00259

Ahora cogemos el  sendero que pasa pegado a la hermosa finca de la Vega, que talmente parece una fortaleza medieval, con sus enormes muros de piedra con almenas incluidas y sus perros ladrando a todo el que pasa, aquí veremos un panel informativo con la descripción de la ruta. Seguimos caminamos por la senda, bordeando esta finca hasta que llegamos al cauce del río. Muy cerca puede verse (la verdad es que mas que verlo hay que imaginarselo) el primero de los molinos: El Molín de Griselda.                               DSC00313 Después iremos acercándonos a los barrios de Les Veges y Villaverde, donde veremos el Molín de Villaverde. En este punto la senda se termina y salimos a una carretera pavimentada, esta carretera es un tramo del trayecto de la peregrinación de Oviedo a Covadonga, por la que debemos transitar unos 400 metros, después encontraremos una portilla negra que nos devuelve de nuevo a la senda. Seguiremos remontando el río hasta el Molín del Profundu. Del que sólo quedan sus cuatro muros. A partir de este punto el camino toma un sentido ascendente, pero sin ninguna dificultad. Al poco veremos los restos del Molín de Trabanco, el único de toda la ruta que contaba con vivienda anexa, después el Molín del Pitu. En la zona de la parroquia de Coru alcanzamos los restos del Molín de Joé Xico y a pocos metros de éste encontramos el Molín de la Perea. Seguiremos siempre pegados al cauce del río hasta llegar a una zona de bosque y encontraremos las ruinas de los molinos de Perniles y d ́Arriba.                                                           DSC00361 Un poco más adelante cruzaremos el cauce por una pasarela de hormigón que nos conduce a una pista forestal y a una segunda zona de prados. En este punto tomaremos la pista hacia la izquierda e iremos bordeando la vega. Más adelante nos encontramos con una bifurcación. Aquí tomaremos el camino de la derecha hasta llegar a los restos del Molín de Pascual, por un tramo llano que discurre en parte por la antigua canal de este molino, todo esto sin ningún problema ya que está todo muy bien indicado Llegaremos a una nueva bifurcación donde se encuentra el Molín de Lalón.                 DSC00364 Tomamos la senda ascendente a la derecha hasta el Molín de La Ullina. Subimos unas viejas escaleras, atravesamos un bosque de álamos que nos llevará hasta el singular escenario del Molín de la Peña y su cascada donde aprovechamos todos para hacernos unas fotos y hacer otro pequeño descanso antes de acometer la primera de las subidas en toda la ruta. Continuamos por la senda que sube por la margen izquierda de la cascada camino del Molín del Esprón. Desde aquí, y tras atravesar una nueva zona de prados, llegamos a otra zona de bosque en la que iremos viendo los molinos de Rea, Peruya, Rosicu y d ́Arriba, con muy poca distancia entre ellos.                                                           DSC00371 El Molín d ́Arriba es el molino que se encuentra en mejor estado de conservación de toda la ruta. Finalmente seguiremos remontando el río en pronunciada subida pero sin mayor dificultad hasta llegar a una pista que nos llevará, tras una ascensión de un kilómetro, hasta la localidad de Buslaz.                                                                DSC00265 El pueblo de Buslaz nos dejó a todos gratamente sorprendidos hay que decir que está sumamente cuidado y limpio, tanto sus casas como sus hórreos y paneras y con unos vecinos de gran amabilidad con nosotros que nos indicaron en todo momento el camino a seguir. Una vez detrás de la capilla cogemos un pequeño sendero en suave pendiente y en no más de media hora nos sitúa en la parte alta de Sietes. Una vez en Sietes es visita obligada el conjunto de hórreos con pegollos de madera, que son unos de los más antiguos de Asturias y la pena es que el Principado de Asturias deje caer estos hórreos y no haga nada por subvencionarlos y cuidarlos como se merecen ya que es uno de los pueblos que más hórreos tiene de Asturias.

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